Entrevista a Rodrigo Diaz
- Última Plana
- 25 mar 2020
- 9 min de lectura
Entrevista de Maria José Aranguiz a Rodrigo Diaz, responsable de la librería Albatros, Ginebra.

Ginebra, 13 de marzo de 2020
Y hubo un tiempo, en el que un Albatros planeó un cielo ginebrino
y en su avanzar encontró, hombres, melodías y letras
que murmuraban secretos en español…
Nota preliminar:
Los caminos de la literatura son misteriosos, a veces sin buscarlo ni sospecharlo, nombres, lugares o situaciones que encontramos en alguna línea leída, reaparecen insistentes, como luces que iluminan nuestro caminar literario, anunciando discreta y casi místicamente alguna idea o señal, como presagio, de lo que está por venir.
En mi camino literario la luz de Baudelaire parece querer sugerirme algo, ya que sin la pretensión de darle un aire erudito a mis escritos, curiosamente su nombre o alguna idea suya, aparecen e insisten en acompañarme mientras escribo. Sus primeras pistas me han llevado a reflexiones casi filosóficas, relativas al espíritu del poeta y en estos días, me sorprende gratamente, como el autor del poema “Albatros”, nombre que porta precisamente, la librería que motivó estas líneas y de la cual tengo el gusto de poder escribir.
Con el proyecto de una entrevista, relativa a la única librería hispanoamericana de Ginebra, y a fin de informarme previamente al respecto, descubrí las muchas interpretaciones que podrían haber motivado el nombre “Albatros”, que van desde lo más evidente, es decir características propias de su portador original, hasta antiguos mitos de marineros, pasando también por dichos populares y por supuesto diversas propuestas literarias, en las que este nombre tiene un rol protagónico.
Para dilucidar esta y otras preguntas, Rodrigo Diaz nos responde, a algunas curiosidades en la siguiente entrevista:
MJ: Hola Rodrigo, ¿qué tal estás?
R: Bien, aunque preocupado por la situación actual en Ginebra y el mundo, provocada por este nuevo virus y las consecuencias que esto implica.
MJ: Antes de empezar y dado que esta pregunta abre un abanico de respuestas posibles, siendo algunas de ellas muy curiosas y dignas de señalar, te propongo que la primera pregunta la respondas por descarte (iremos de lo menos probable a los más probable).
¿Por qué el nombre Albatros?
a)En honor a los maorís, quienes usaban huesos de ala de albatros para grabarse tatuajes ceremoniales en la piel, y para tallar flautas.
R: No
b) Existe un mito extendido entre los marineros de que es un ave de buen augurio y de que puede resultar desastroso matar o dañar a un albatros. ¿La idea de usar su nombre era obtener el efecto contrario?, es decir, recibir bendiciones por hacer “vivir” un albatros.
R: No
c) Como metáfora del poema de Samuel Taylor Coleridge, “Balada de un viejo marinero”, referida al castigo impuesto al marinero que mató al albatros.
R: No
d) Como metáfora del poema “Albatros” de Charles Baudelaire, relativa al poeta maldito.
R: ¡Respuesta correcta!, aunque en realidad, el nombre existe por una doble razón, una de ellas es efectivamente el poema de Baudelaire, ya que el poema me parecía representativo, pero, hay algo más que motivó este nombre…
e) Por ser según la estricta definición de la RAE un ave marina de gran tamaño, muy buena voladora, de plumaje blanco, alas muy largas y estrechas, que vive principalmente en los océanos Índico y Pacífico.
R: Si, efectivamente el nombre hace referencia al ave del Pacífico.
MJ: Para ti, ¿cuál es la característica del ave albatros, que más corresponde al espíritu de este proyecto?
R: La verdad, es una sola característica del albatros y que tiene la gracia de tener doble interpretación. Esta característica inspiró el juego de palabras: “Como el albatros seguimos planeando”. En el caso del ave “planear” es una maniobra propia del vuelo y en nuestro caso (humanos) hace referencia al hecho de tener un plan o un proyecto, aunque en ambos casos se llega a la idea de avanzar.
MJ: ¿Cómo y cuándo nace Albatros?
R: Eran los años 80, un grupo de exiliados chilenos tenía una agencia de viaje y una librería pequeña y yo trabajaba como parte del equipo de la librería, por diversas circunstancias los dueños decidieron poner en venta la librería, en ese momento, yo pedí un crédito financiero y la compré.
MJ: ¿Qué te motivó a asumir la administración de una librería?
R: Mi idea era hacer crecer la librería y con ese objetivo presenté el proyecto a la Banca Alternativa, a fin de obtener un préstamo financiero y asumir la continuidad de la misma.
MJ: ¿Cómo ha sido para ti todo el proceso de organización y funcionamiento de Albatros? ¿Cuáles han sido las mayores dificultades y alegrías que has experimentado?
R: El proceso ha sido fácil, porque hago lo que me gusta y me divierto. Para mí la librería es como “un imán para la cultura”. Todo el proceso ha sido ininterrumpido, dado que nunca dejé de trabajar allí. En 1996, es decir, hace 24 años, inscribí la librería Albatros en el registro de comercio y desde ese día soy oficialmente el propietario de la librería. Respecto a las dificultades, estas son principalmente financieras, el aspecto económico no es fácil, principalmente, en lo que a obtener beneficios se refiere. De hecho, yo tengo otro ingreso, que proviene de un trabajo paralelo, ya que la librería por sí sola, no cubre todos los gastos. En cuanto a la alegría, ella siempre está presente, tener una librería me permite estar en constante contacto con la literatura, encontrar gente interesada en libros, conocer escritores, músicos y en general establecer relaciones con personas muy interesantes, gracias a los talleres y concursos que organizamos frecuentemente.
MJ: Albatros no es solo una librería, sino también un espacio cultural. ¿Puedes contarnos cómo y cuándo surgió la idea de incorporar música y baile? Y al respecto, ¿Cuál de los dos aspectos te ha brindado mayor satisfacción y por qué?
R: En realidad, la idea del espacio cultural no surgió después, dado que ese era justamente, el proyecto original, por lo que, desde siempre, Albatros ha funcionado de la misma forma.
MJ: ¿Podrías mencionar a alguna persona que te haya impresionado conocer, gracias a Albatros y contarnos el contexto?
R: Varios me han impresionado y no es fácil decir quién me han impresionado más que otro, pero, podría mencionarte, por ejemplo, al poeta peruano Américo Ferrari o al escritor chileno Jorge Edwards, con quien compartimos dos botellas de vino en una grata conversación durante la cual me contó, entre otras cosas, sobre su relación con los escritores de su generación y algunos pormenores sobre el hecho de ser declarado “persona non grata” en Cuba. Otra persona que me impresionó fue el poeta y dramaturgo cubano José Triana, quien me contó sobre la literatura de otra época, las experiencias vividas en el período del boom latinoamericano y sus ideas relativas a la revolución cubana. Una frase que nunca olvidaré fue la de, Roberto Bolaño, escritor chileno, considerado el número uno en América Latina, quien estuvo aquí y me dijo: “Me encanta tu librería y aunque sé que no la necesitas, ¡te deseo mucha suerte!”. Lamento no tener de él ni una foto, ni un libro dedicado, ya que todo esto pasó, antes de que se convirtiera en un escritor famoso.
MJ: Vimos, que una de las características de esta ave es la monogamia, la librería por su parte, según lo que hemos constatado en la preparación de esta entrevista, se destaca por tener múltiples y simultáneas relaciones, con diversas organizaciones, educativas, sociales y artísticas.¿Puedes contarnos un poco sobre eso?
R: Bueno, la verdad es que son varias las instituciones con las que Albatros se relaciona y con cada una tenemos diversos proyectos. Podría mencionar la Escuela Internacional, con quienes organizamos un proyecto literario anual, que consiste en un concurso de microtextos en español, en el que pueden participar jóvenes hasta los 25 años. Otra institución académica con la que tenemos vínculo, es el Instituto Florimont, que ha organizado aquí, encuentros de profesores de español y actividades culturales. También he tenido contacto con la Universidad de Ginebra, específicamente con la catedra de español, ya que en la librería se han hecho, por ejemplo, presentaciones de libros y escritores. También con dirigentes sindicales, de comunidades indígenas, quienes hacen conferencias, reuniones, ¡en fin! nos relacionamos con diversas instituciones educacionales y culturales.
MJ: Respecto a la relación con la prensa ginebrina o suiza en general, ¿Albatros ha sido objeto de artículos en revistas o periódicos? ¿Ya has dado entrevistas?
R: Una entrevista propiamente tal, no, pero sí me he reunido con periodistas para darles la información necesaria para la redacción de artículos que han sido publicados en La Tribune de Genève o Le Courrier.
MJ: En el 2007 Albatros amplió sus actividades convirtiéndose en editorial. ¿Qué puedes decirnos al respecto?
R: Todo ocurrió por un libro que tenía una edición particular, esto llamó mi atención y decidí contactar la editorial. La directora de la editorial Malvario de Buenos Aires, Argentina, halagada por haber sido contactada desde Ginebra, me propuso una coedición, con la posibilidad de elegir el escritor y con la idea conjunta de editar principalmente a escritores exiliados. Nuestra primera coedición fue la Colección Extramares, con el libro El canto del ruiseñor, el retorno de Nawpa Machu, del escritor peruano andino Nilo Tomaylla. Dos años después, en el 2009, iniciamos nuestra Colección Extramares bilingüe con la ayuda de “Affaires culturelles de la Ville de Genève”, editamos autores latinoamericanos residentes en el extranjero.
MJ: Imagino que el carácter único del trabajo literario que desempeñas en Ginebra, te ha permitido observar las obras literarias hispanoamericanas desde múltiples ángulos, por esto quisiera saber tu opinión relativa al consumo, producción y utilización de las obras literarias hispanoamericanas en Ginebra hoy. ¿Cuál crees tú que es la posición de la literatura en español en Suiza?
R: En Suiza quienes más conocen de literatura hispánica son los estudiantes universitarios y escolares, aunque creo que, es porque están obligados. Por otra parte, los profesores y los amantes de la literatura en español, han hecho que en Ginebra exista efectivamente, un consumo de libros en español, que generalmente son editados en España.
MJ: Dado que, en Ginebra se leen obras en español, ¿cuál es el género más buscado? ¿Textos pedagógicos de lengua, libros de poesía, cuentos o novelas?
R: Se buscan todo tipo de libros, aunque creo que lo que más se vende son las novelas. En la librería no tenemos muchas novelas policiales y de amor casi no tengo... en este último tiempo ha surgido bastante producción de un género que se llama autoficción (o autobiografía con ficción). Por otra parte, los cuentos también son muy buscados.
MJ: ¿Se producen obras en español en Suiza?
R: Sí, hay gente que escribe, justamente una escritora chilena, que vive aquí, me dejo en estos días su libro. En Ginebra, de la producción de literatura en español se ocupan principalmente, escritores latinoamericanos y españoles, de hecho, el último libro editado por Albatros, que eran dos piezas de teatro, fue escrito por un vasco, que también vive aquí.
MJ: Respecto al lector, ¿crees que existe un perfil de lector de obras en español en Ginebra?
R: Me parece que se trata de gente que le interesa la lectura, no podría darte un perfil particular, como te contaba, a la librería vienen jóvenes y otros no tanto, aunque creo que quienes más leen, son principalmente personas mayores.
MJ: En tu opinión, ¿se estudia seriamente la literatura hispanoamericana en Ginebra?
R: No sé cómo será ahora, pero, yo creo que sí se estudia con seriedad, personalmente asistí hace algunos años a unas clases de español de la Universidad de Ginebra, en la época del profesor Iñigo Madrigal que enseñaba literatura latinoamericana y sí, efectivamente, era un estudio serio. Sé que hay estudios superiores de español en la Universidad de Lausanne y también en la de Neuchâtel, con quienes, por cierto, también hemos organizado eventos en la librería.
MJ: ¿Crees que existe una elite intelectual hispanoamericana en Ginebra? (literariamente hablando)
R: No, creo que hay gente que le gusta la literatura y a veces nos reunimos aquí para hablar de libros o autores, pero yo no la llamaría elite.
MJ: ¿Sería para ti una opción expandir Albatros a otras áreas? como por ejemplo la creación de un espacio más convivial como un café literario o quizás algo más bohemio, en el que se hable de literatura en español al estilo de las tertulias literarias de otros tiempos, reuniendo así a escritores, editores y aficionados a la lectura.
R: La idea me parece buena, pero creo que Albatros, está bien así, la verdad, no sería una opción para mí, puesto que ya es bastante trabajo y económicamente también sería complicado. Sé que hay un escritor suizo que tiene un bar en Holstein, en la Suiza alemana, donde la gente se reúne, se hacen conciertos y se habla de literatura. Creo que en Ginebra hace falta y si existiera sería genial.
MJ: Finalmente y en la posición privilegiada de ser la única librería de literatura hispanoamericana en Ginebra, ¿cuáles son los proyectos futuros de Albatros?
R: ¡No morir! Es decir mantener viva la librería, que siga vigente y con la misma fuerza. Los proyectos futuros son muchos, siempre van apareciendo nuevos en el camino, aunque, el año próximo, hay un evento que quisiera celebrar: Los 25 años de Albatros.
MJ: Muchas gracias Rodrigo, por haber aceptado esta entrevista, he pasado un momento muy agradable y espero que lo que me has contado de tu librería, sorprenda e interese a los lectores de Última Plana, tanto como a mí.
El albatros
Charles Baudelaire
Por distraerse, a veces, suelen los marineros Dar caza a los albatros, grandes aves del mar, Que siguen, indolentes compañeros de viaje, Al navío surcando los amargos abismos.
Apenas los arrojan sobre las tablas húmedas, Estos reyes celestes, torpes y avergonzados, Dejan penosamente arrastrando las alas, Sus grandes alas blancas semejantes a remos.
Este alado viajero, ¡qué inútil y qué débil!
Él, otrora tan bello, ¡qué feo y qué grotesco! ¡Éste quema su pico, sádico, con la pipa, Aquél, ¡mima cojeando al planeado inválido!
El Poeta es igual a este señor del nublo, Que habita la tormenta y ríe del ballestero. Exiliado en la tierra, sufriendo el griterío, Sus alas de gigante le impiden caminar.


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